Esta vez tenía ganas de color, estallido de los colores de la Navidad que tradicionalmente son el rojo y el verde. Y se me ocurrió teñir la masa, por qué no? Tenía dudas por los colores, quedarían vivos como cuando decoro con la glasa o se apagarían? Este es el resultado.
Colores vivos que transmiten la alegría de la Navidad. Me encantan. Acompañadas con perlitas o con el azúcar espolvoreado por encima quedan igual de resultonas.
Este año no tengo escusa para no colgar mil y una bolas en el árbol. Y con el añadido que, al llegar al final de las fiestas, no las tendré que guardar porque seguro que no queda ni una!
Lourdes, que son momísimas todas tus galletas. He comentado en esta entrada por hacerlo en la última, pero que me encantan todas.
ResponderEliminarUn saludo desde el Sur
Muchas gracias Inma! Un beso.
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